¿Cómo analizar la viabilidad en un proyecto?

No puedes ver el futuro y adivinar con exactitud si tu proyecto será exitoso o no. Pero sí puedes calcular la viabilidad en un proyecto, realizando un estudio que te ayudará a visualizar su futuro. Así, tomarás mejores decisiones para alcanzar las metas y estar al nivel de la competencia del mercado.

Lo que te ahorrará muchas decepciones, problemas y pérdidas económicas. Aprende en qué consiste ese análisis, por qué es tan importante y cómo realizarlo paso a paso.

Definición de análisis de viabilidad en un proyecto

Se basa en la evaluación o estudio que se realiza con el fin de saber si un proyecto es viable. La viabilidad en un proyecto es de suma importancia si deseas saber si tu negocio tiene la capacidad de emprendimiento. Eso se debe a que contribuye a determinar si hay bases para llevar el plan a cabo.

Permite que evalúes, por ejemplo, si cuentas con los recursos económicos y humanos necesarios para lo que buscas hacer. Igualmente, te dará la respuesta a la duda sobre si el proyecto retornará la inversión que hagas. Debido a su complejidad, este estudio se compone de varios pasos definidos.

¿Por qué estudiarla?

La viabilidad en un proyecto le brinda excelentes ventajas o beneficios a tu empresa o negocio en construcción. Te da una perspectiva segura, a fin de que tus inversiones sean exitosas y no estén destinadas al fracaso. Pues permite que sepas si debes darle aprobación o no a cualquier proyecto a emprender.

Hablando de forma específica, te conviene estudiar la viabilidad en un proyecto con antelación porque:

  1. Te da un análisis acerca de cómo funcionará tu empresa.
  2. Ofrece claridad en lo relacionado con las necesidades de tu proyecto.
  3. Descubre oportunidades que antes no habían sido exploradas.
  4. Favorece los procesos que involucran el tomar decisiones.
  5. Ayuda a que tengas un buen enfoque sobre los miembros que compondrán tu equipo.
  6. Aumenta la probabilidad de que tu proyecto llegue a tener éxito.

Tipos

Estudiar la viabilidad en un proyecto implica abarcar distintas areas de gran importancia
Estudiar la viabilidad en un proyecto es vital para tener éxito en el mismo

Estudiar la viabilidad en un proyecto implica abarcar distintas áreas de gran importancia. Por ello, es posible dividir la viabilidad en los siguientes tipos:

  • Técnica: Informa sobre los recursos técnicos con los que cuenta una organización.
  • Programación: Implica la optimización de recursos y ayuda a comprender la posibilidad de culminar el proyecto en determinado tiempo.
  • Legal: Ayuda a saber si su plan para el negocio no va en contra de las leyes o normas establecidas.
  • Operativa: Se centra en examinar la operatividad, es decir si la propuesta del proyecto es válida, al estudiar distintos parámetros.
  • Mercado: Abarca aspectos como la demanda de un producto o servicio y la competencia existente en el mercado.
  • Económica: Se encarga de evaluar los costos y beneficios monetarios de lo propuesto.

Pasos para analizar la viabilidad de los proyectos

Calcular la viabilidad en un proyecto no es una tarea fácil, pero es imprescindible. Conocer antes los pasos a dar, a fin de que hagas ese análisis de forma ordenada, te resultará útil. Esto contribuirá a que no cometas errores que pudieran quitarte tiempo y perjudicar tu proyecto.

1. Realizar un análisis previo

El análisis previo es lo primero que debes hacer para no gastar dinero y tiempo innecesariamente en un estudio. Para calcular primero si el estudio lo vale, conoce los tipos distintos de viabilidad a medir, junto con las variables por evaluar.

Para ello tienes que hacer una estructura de tu proyecto, analizando los espacios que el mercado ofrece. Además, debes evaluar tu ventaja de competencia y establecer qué riesgos tendrá el proyecto que emprendes. Una vez concluidas esas deducciones, sabrás si debes embarcarte en un estudio más profundo o no.

2. Hacer una proyección

La proyección que hagas para ver si un proyecto es viable ha de estar enfocada, entre algunas cosas, en los ingresos. Tienes que determinar de dónde saldrán los ingresos y en qué forma generarás ganancias.

Estima además cuál será el costo financiero si el proyecto no tiene el éxito que esperas y fracasa. Por supuesto, también es recomendable que calcules el capital necesario y cuál va a ser el equilibrio en las inversiones.

3. Elaborar un análisis de los competidores y el mercado

Un estudio del mercado implica llevar a cabo un análisis de los competidores, para determinar la viabilidad en un proyecto. Porque así sabrás si hay demanda suficiente para el producto o servicio que ofreces, y si los consumidores te elegirán.

Ten presente que siempre tendrás competencia, pero tienes la opción de beneficiarte de ella si la investigas bien. Incluso puedes llegar a superarla, al conocer tanto sus puntos fuertes como débiles y tomar ciertas medidas estratégicas para explotarlos.

¿Por qué hacerlo?

Independientemente del negocio que piensas emprender, es fundamental que prestes atención a tu competencia. Sin embargo, si aún no ves la importancia de hacer tu propio análisis de los competidores, a continuación se especifican algunas razones:  

  • Contarás con la información necesaria para orientarte al establecer tus objetivos y las estrategias de acción a implementar.
  • Tendrás datos precisos sobre cuáles son los competidores principales que hacen mejor las cosas, para anticiparte a ellos.
  • Sabrás cómo marcar la diferencia positiva en contraste con tu competencia, de manera que los clientes te prefieran a ti.
  • Identificarás oportunidades latentes de negocio a las que te conviene sacarle provecho para aumentar el volumen de tu marca.  

Cómo lograrlo

Ahora que reconoces lo beneficioso que es analizar tu competencia, aprende cómo hacerlo. Hay ciertos pasos generales a seguir, aunque los detalles varían de un negocio a otro, estos aplican a la mayoría:

  1. Define cuáles son los competidores, directos e indirectos, a los que te enfrentarás en el mercado al que piensas entrar.
  2. Evalúa sus prioridades, sus estrategias, sus fortalezas, sus capacidades, los clientes que atraen y sus fallas.
  3. Califícalos con una puntuación, siguiendo ciertos criterios, para saber qué igualar de los sobresalientes y qué evitar de los demás .
  4. Elige el posicionamiento que ocupará tu marca en ese mercado competitivo.

¿Qué errores evitar?

Ya sabes qué hacer para analizar correctamente tu competencia, así que ahora fíjate en lo que no debes hacer. Estos análisis exhaustivos tal vez te resulten tediosos, pero es indispensable que los efectúes adecuadamente. Por lo que aquí se enlistan los errores que no tienes que cometer nunca:

  • Centrarte solo en tu competencia directa, porque hay competidores indirectos que también podrían quitarte clientes.
  • Confiar demasiado en tus intuiciones, conjeturas u opiniones, ya que son necesarias las realidades constatadas y los hechos consistentes.
  • Subestimar a tus competidores y pensar que tus ideas son perfectas e imbatibles, pues te quitará la objetividad.

Herramientas útiles

Siempre que la viabilidad en un proyecto sea alta vale la pena hacer los sacrificios debidos para ponerlo en marcha.

Existen varias herramientas útiles que serán un apoyo al momento de analizar tu competencia para determinar la viabilidad en un proyecto. Por ejemplo, estas sirven para recabar información virtual:

  • SEMRush: Analiza la publicidad, el contenido, el SEO y la presencia en redes sociales.
  • Boardfy: Monitoriza a los competidores, mostrando quiénes venden lo mismo, los precios que manejan y las subidas o bajadas que se producen.
  • SimilarWeb: Estudia el tráfico web, los términos usados en búsquedas que generan más visitas y la ubicación de los usuarios.

4. Organiza un plan operativo

Al finalizar tu análisis del mercado, realiza un plan bien detallado que incluya el equipo y los canales a usar para la comercialización. Especifica también la sede operativa, la disponibilidad de los proveedores, del personal y su costo.

Además, no pueden faltar los gastos fijos por servicios, como agua y electricidad, y los impuestos. De ese modo, te harás una idea de si hay o no viabilidad para empezar a operar en un futuro.

5. Haz un balance para iniciar

Ya calculados los gastos que proyectas que generará tu negocio, efectúa un balance con los ingresos estimados. Estos cálculos te servirán como un punto para partir y hacer que tu proyecto por fin arranque.

Porque te facilitará ver con claridad si lo que piensas hacer te resultará rentable o solo implicará pérdidas económicas.

6. Revisa cada dato

Después de recopilar cada uno de los datos asociados al análisis de la viabilidad en un proyecto, has de revisarlos. No des por sentado que todo te salió bien, ve hacia atrás y corrobóralo otra vez para tener mayor seguridad.

Pregúntate si hay riesgos adicionales que no fueron incluidos al analizar el mercado y tu competencia. Pues ese error alteraría las primeras proyecciones de tu plan. Lo mismo ocurriría si no se incluyeran y calcularan por completo las necesidades en la organización operacional.

Aparte, considera si la congruencia entre tu balance general y el flujo proyectado es la adecuada.

7. Decídete

Si luego de evaluar todas esas cosas consideras que tu proyecto generará los ingresos deseados y crecerá, empréndelo. En caso de que la respuesta sea negativa, lo mejor sería pensar en posponerlo o hasta abandonarlo.

Siempre que la viabilidad en un proyecto sea alta, vale la pena hacer los sacrificios debidos para ponerlo en marcha.  

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